Después de Philippe Conticini vengo con una receta de otro gran chef pastelero, se trata de Christophe Felder. Ya hice una tarta sacada de su libro Repostería (aquí la podéis ver), tuvo tanto éxito en mi pequeño círculo de las redes que decidí hacer esta maravilla que os voy a presentar hoy. A ver si os gusta también. Es muy refrescante porque es de cítrico pero muy suave a la vez porque he elegido la mandarina. En la receta original el chef usa la naranja pero decidí sustituirla por la mandarina porque simplemente me encanta! Para los que les gusta aún más ácido, se podría cambiar también por limón ;).
Para la masa sablée
250 g de harina
125 g de mantequilla con sal
125 g de azúcar glas
1 huevo
1 ralladura de naranja
Para la crema de mandarina
230 g de zumo de mandarina (o de naranja)
La ralladura de 2 naranjas
75 g de azúcar
3 huevos enteros + 2 yemas
25 g de Maïzena
185 g de mantequilla muy fría
Para caramelizar las tartaletas
50 g de azúcar
1 soplete
Sacamos la mantequilla un rato antes de empezar para que se ablande. En una fuente, metemos todos los ingredientes y mezclamos bien con las puntas de los dedos. Obtenemos una bola. La filmamos y guardamos en la nevera al menos 15 min.
Mientras vamos realizando la crema de mandarina. En un cazo, ponemos el zumo con las ralladuras de naranja a hervir a fuego medio. En un recipiente, batimos juntos los huevos, las yemas, el azúcar y la Maïzena. Cuando se pone a hervir el zumo, añadimos la mezcla de huevos + azúcar + Maïzena sin dejar de batir fuera del fuego. Volvemos a poner el cazo a fuego medio y seguimos removiendo hasta que la crema espese.
Vertemos la crema en un bol, filmamos al contacto y reservamos en la nevera.
Lo habéis entendido, se trata de una crema pastelera pero en vez de la leche, usamos zumo, así de fácil.Yo he utilizado el zumo de mandarina 100% exprimido del Lidl (esta de vicio). Otra cosa, he usado ralladura de naranja para realzar un poco el sabor.
Aclaraciones a parte, seguimos con la receta. Sacamos la masa sablée de la nevera y la extendemos sobre 3 o 4 cm de espesor. Untamos mantaquilla en los moldes que vamos a usar y disponemos la masa en ellos. Recortamos los bordes y picamos el fondo con un cuchillo.
Metemos al horno durante 15 o 20 min a 180º (precalentado). Tienen que salir doraditas.
Dejamos enfriar antes de desmoldar.
Cuando se hayan enfriado todas las preparaciones, montamos las tartaletas. Con cuidado, desmoldamos y rellenamos bien cada tartaleta con la crema de mandarina que hemos vuelto a batir ligeramente antes.
Espolvoreamos azúcar sobre las tartaletas y pasamos el soplete para que aparezca esa capita de caramelo.
Podéis también hacer una versión más grande, yo use un molde de 18 cm de diámetro.
Y con el resto de la masa, realice unos ricos "sablés" con el peque, él se quedó encantado. Y las galletas no duraron ni media hora jaja!
Espero que os haya gustado y estoy deseando saber cual es vuestra tarta favorita... ¿Sois mas de frutas o de chocolate?
Bon appétit!!

