Hola les amis! Hoy vengo con una receta muy especial para mi ya que es 100% francesa jaja! No es una receta de mi querida Bordeaux pero el plato que os traigo hoy se come mucho durante el invierno en cualquier sitio de la France jeje. En cuanto llegue el frío es el plato por excelencia que a todo el mundo le gusta comer, eso sí, a los que les gusta el queso! Vale, vale, ya sé que estamos todos intentando proponer recetas un pelín más sanas en la blogosfera en esta época de vuelta a la normalidad después de tantos excesos durante las fiestas pero un día es un día... Y además me moría por comer una buena Tartiflette! Entonces sí, es un plato de los más reconfortantes, estos que cuando te los comes sientes calor al corazón aunque también sientes que es (un poquito) calórico pero qué más da?? Por la noche cenamos ligero y voilà! Así que imaginaros ahí, en mitad de la nada, en lo alto de la montaña dentro un chalet de madera calentito de estos típicos que podemos ver en Heidi, deleitándonos con esta riquísima Tartiflette! Qué os parece, os animáis? 😏
Para un molde de 24x24 (4 personas más o menos)
1 Reblochon de leche cruda
3 patatas grandes
250 g de cebolla
150 g de tiras de bacon
75 ml de vino blanco
Pimienta
Os confesaré que dudé en poner la receta por si os iba a ser fácil o no encontrar el queso pero cada vez los supers nos hacen la vida más fácil sobretodo a mi que siempre estoy en busca de productos "raros" jeje. Yo siempre encuentro el Reblochon en Carrefour, lo tienen en la sección de los quesos franceses, vale 5 euros, para algunos puede quizás resultar costoso pero a mi que me encanta el queso y la Tartiflette no me importa y además no es un plato que vamos a comer todos los días y es taaan rico... 😉
| Os pongo el envoltorio, así no os podéis equivocar 😉 |
Mientras se están haciendo las patatas, cortamos la cebolla en juliana y reservamos. Freímos las tiras de bacon en una sartén sin añadir nada de aceite, las tiras ya traen su propia grasa, creo que no hace falta echar más jeje. Cuando estén doraditas, las retiramos del fuego y las reservamos. En la misma sartén, con la grasilla que ha quedado de las tiras de bacon (yo añadí un poquito de margarina) freímos la cebolla a fuego medio fuerte primero durante unos pocos minutos. Luego pasamos a fuego lento. Cuando se ponga translúcida la cebolla, vertemos el vino blanco y dejamos hasta que reduzca. Obtenemos una cebolla confitada y ya podemos empezar a montar la Tartiflette.
En un molde que va al horno (el mío de cristal, cuadrado de 24x24), repartimos en el fondo la mitad de la cebolla y la mitad del bacon.
Cortamos las patatas en rodajas y las disponemos sobre las tiras de bacon. Repartimos entonces el resto de la cebolla y del bacon.
Para esta receta el Reblochon tiene que ser de leche cruda y tiene que ser la corteza de color anaranjado. Por eso el que se vende en el Carrefour es el ideal 😋. Limpiamos la corteza con la punta del cuchillo, rascamos lo blanco pero cuidado NO se quita la corteza!
Lo que sí hay que quitar con cuidado es el sello rojo de cera que viene incrustado en la corteza. Partimos el queso en dos y disponemos por encima, teniendo cuidado de dejar la corteza hacia arriba.
Echamos pimienta pero no echéis sal porque el queso ya dará sal al plato y el bacon también, ya tendréis tiempo de rectificar a la hora de servir.
Metemos al horno precalentado a 180º durante 30 min más o menos, hasta que quede doradita la Tartiflette, y el queso totalmente derretido. Servimos enseguida. Espero que os gusten las fotos del resultado final porque siempre me resulta un poco complicado embellecer un plato así 😅...
Bon appétit!!
Cortamos las patatas en rodajas y las disponemos sobre las tiras de bacon. Repartimos entonces el resto de la cebolla y del bacon.
Para esta receta el Reblochon tiene que ser de leche cruda y tiene que ser la corteza de color anaranjado. Por eso el que se vende en el Carrefour es el ideal 😋. Limpiamos la corteza con la punta del cuchillo, rascamos lo blanco pero cuidado NO se quita la corteza!
Lo que sí hay que quitar con cuidado es el sello rojo de cera que viene incrustado en la corteza. Partimos el queso en dos y disponemos por encima, teniendo cuidado de dejar la corteza hacia arriba.
Echamos pimienta pero no echéis sal porque el queso ya dará sal al plato y el bacon también, ya tendréis tiempo de rectificar a la hora de servir.
Metemos al horno precalentado a 180º durante 30 min más o menos, hasta que quede doradita la Tartiflette, y el queso totalmente derretido. Servimos enseguida. Espero que os gusten las fotos del resultado final porque siempre me resulta un poco complicado embellecer un plato así 😅...
Bon appétit!!












