Ya estoy aquí otra vez, perdonadme pero me quedé sin ordenador de repente hace 15 días y no pude ni publicar la semana pasada. De momento ya se ha resuelto el problema gracias a mi super héroe de la tecnología, mi vecino jeje! Es un crack! Si tenéis el windows 10 os aconsejo no aceptar la última actualización del sistema porque os vais a quedar sin ordenador como yo pero al final será inevitable porque windows 10 se encarga de imponerte las actualizaciones y tarde o temprano se hacen automáticamente y ya estas jodid@ (perdón por el término pero no hay otro que mejor resuma esa situación!). Mi vecino trabaja en esto y es muy bueno en su curro y no ha podido entrar en mi ordenador sin tener que desmontarlo para sacar el disco duro porque al final mi única opción era formatear, me cachís!! Os dais cuenta? Mi equipo tiene apenas 2 años e iba como la seda, llega el listo de microsoft con su asquerosa actualización y hala, en 1 minuto se fastidió todo!! Ya os podéis imaginar mi enfado... Pero bueno, ya quedó atrás y ya veremos lo que tardan en volver a fastidiar a uno!...
Me quedé sin ordenador pero mi mente siguió trajinando para hacer nuevas recetas, hacía mucho que tenía ganas de hacer mi propia granola, siempre había pensado que no era tarea fácil, me imaginaba que era complicado hacerla en casa. Pero no chicos, es de lo más sencillo y además ya lo tenía todo en casa, no tuve ni que ir al super a por ingredientes extras así que en un momento la tenía hecha. También os tengo que decir que tengo tendencia en acumular ingredientes en mi despensa, los "por si acaso" abundan en mis estanterías y tengo bolsas de un montón de frutos secos y otras semillas esperando a que los use... Y la granola qué es? Una mezcla de todos los frutos secos y semillas que uno quiera, los que más guste, combinado con copos de avena (o copos de otro cereal) y voilà, ya lo tenemos casi lista pero ahora vamos con la receta y os lo explico todo 😉
200 g de copos de avena
100 g de avellanas
50 g de almendras
50 g de semillas de calabaza
2 cucharillas de extracto de vainilla
1 cucharada de aceite de girasol
100 ml de zumo (el mío piña, uva y manzana)
1 cucharada de miel
125 g de chocolate (Nestlé postres para mí)
Precalentamos el horno a 160º. Empezamos con machacar las avellanas y las almendras, yo use un mini robot triturador pero no de forma continua sino por sacudidas, así obtenemos un resultado optimo porque no se trata de moler los frutos secos sino de obtener trozos generosos. Mezclamos entonces las avellanas y las almendras con las semillas de calabaza en una ensaladera.
Luego añadimos los copos de avena y el extracto de vainilla.
Echamos el aceite y el zumo y mezclamos bien.
Disponemos una hoja de papel sulfurizado en una bandeja de horno y extendemos la granola. Metemos al horno durante 30 o 40 min removiendo la granola cada 10 min. Tenemos que obtener un resultado crujiente. Luego sacamos del horno y añadimos una cucharada de miel por encima, removemos otra vez un poco y dejamos enfriar.
Una vez que este la granola fría cogemos media tableta de chocolate y la cortamos en trozos para hacer pepitas o más bien chunks (pepitas muy grandes).
Añadimos el chocolate a la granola y ya podemos comerla, el resto lo guardamos en un bote de cristal en mi caso pero se puede conservar también en un tupper perfectamente. Aguanta muchos días, incluso semanas aunque a mi no me da para tantos días jaja!
Espero que os haya gustado y como os decía lo bueno de la granola es que la podemos hacer a nuestro gusto, no dudéis en echar pasas, pipas, chía o fruta deshitrada, creo que venden un mix de eso, también podéis cambiar el chocolate negro por uno con leche o blanco o combinar los 3! Hay una multitud de posibilidades para realizar granola.
Y luego a la hora de la degustación es igual, puede ser con leche pero a mi como más me gusta es con un yogur y algo de fruta fresca, con plátano es mi combinación favorita. Pero con fresas (del jardín) también esta muy rica! Y el yogur si es de vainilla (los del Lidl) mejor aún 😋.
Bon appétit!!













