Millas Charentais


Hoy vengo con una receta muy especial para mi. La semana pasada estuvimos hablando de los postres de antes con mi padre, me ha contado un montón de anécdotas de cuando era pequeño entre otras cosas los postres que les preparaba su madre. Eran 7 hijos los que tenía que satisfacer y mi abuela se las ingeniaba para que todos quedarán contentos. Me di cuenta que mi abuela ya disponía de los ingredientes básicos para realizar grandes postres y los más ricos, no hacía falta nada más que harina, huevos, azúcar, a veces leche y otras veces chocolate. Lo tenía todo a su disposición... Mi padre me ha contado que venían a casa los vendedores ambulantes, los de la carne, los del pescado y los que traían un poco de todo! Para las verduras, ya se encargaban mis abuelos, mi padre y sus hermanos  con su enorme huerto que cultivaban al paso de las estaciones, también tenían conejos y mucha alegría por compartir 😊. Creo que me hubiera gustado mucho vivir en esa época y sobre todo en este sitio dónde creció mi padre porque con su madre es donde aprendió el buen comer y también porque Royan es una ciudad balnearia maravillosa où il fait bon vivre y en cuanto tenga la ocasión me encanta volver allí, esta situada en la costa oeste de Francia, un poco más arriba de Bordeaux, mi ciudad natal. 
El Millas era uno de esos postres del que hemos hablado con mi padre, a él le encantaba de pequeño y entonces me decidí en buscar la receta a ver si conseguía  traerle buenos recuerdos solo con un bocado de éste pastel. El sabor me ha dicho que sí que se parece pero dice que la textura debe estar más cremosa por encima, a pesar de eso nos ha encantado a todos y a mi padre sobre todo que le gustó mucho ver de nuevo un millas 😍. Me dijo que iba a intentar buscar la receta inicial, la de la abuela, si lo consigue ya os lo contaré, de momento comparto con vosotros ésta que nos resultó fantástica igualmente.


Para un molde de 26 cm de diámetro
3 huevos bio
90 g de harina 
80 g de azúcar
120 g de harina de maíz
20 g de mantequilla
1 litro de leche semi-desnatada
11 g de levadura química
20 ml de ron
20 ml de agua de azahar
Azúcar de vainilla


Precalentamos el horno a 180º y sacamos los 20 g de mantequilla de la nevera para que se vaya ablandando.
En una fuente, mezclamos las harinas, la levadura y el azúcar. 


Vertemos poco a poco 1/3 más o menos de la leche, vamos removiendo hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. 


Ponemos entonces el resto de la leche a hervir y la vertemos sobre la masa. Yo cambie la fuente porque me di cuenta de que no me iba a entrar todo ;). Mezclamos bien y dejamos enfriar un poco.


Cascamos entonces los huevos en un recipiente a parte y los batimos. Los añadimos a la masa, batimos bien y echamos la mantequilla pomada, la masa sigue un poco tibia, se derretirá enseguida. Terminamos añadiendo el ron y el agua de azahar.


En un molde (el mío desmontable) previamente engrasado y enharinado, vertemos la preparación y metemos al horno durante 45 min. 


Este tiempo dependerá del espesor de vuestro pastel. Antes de que se acabe el tiempo de horneado, unos 5 o 10 min antes de que termine la cocción espolvoreamos un poco de azúcar de vainilla por encima y volvemos a meter el pastel en el horno.


Al sacarlo del horno, dejamos enfriar, yo espere un poco, antes de desmoldar y luego lo deje enfriar sobre una pizarra. Se degusta mejor frío y al día siguiente está aún mejor 😋. Si queréis variar los placeres podéis añadir fruta como cerezas o peras, quedará muy rico también. 


Se parece mucho al "Flan pâtissier" de textura pero de sabor es sutilmente distinto por la harina de maíz supongo. No dudéis en prepararlo sobre todo ahora que parece que vuelve (por fin!) la primavera, os quedará un postre muy fresquito para la merienda en el jardín al solecito jeje! 
Bon appétit!!

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18 comentarios

  1. Que pintaza tiene Marina y que historia detrás! ! Me parece la textura como la de un flan un poco más cuajado no?? No he probado este pastel y jamás escuche ese nombre y me ha encantado creo que tiene que estar buenisimo, he de probarlo y si me sale te lo cuento, que pena que estas recetas no esten más recuperadas, para mi son las mejores y con diferencia. El pastel esta maravilloso aunque la textura del corte me llama muchísimo, que rico estaría. Dile a tu padre que consiga la receta original, es una joya reina....Bess

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  2. Yo he vivido esa época de la que hablas cuando era pequeña, verduras cultivadas en el huerto y recogidas para la comida, de hecho mi blog se llama así por ese recuerdo, y postres y dulces caseros según la época del año. Sensaciones de la infancia que nunca se olvidan e incluso se añoran. Pero ese millas no lo conocía y menudo corte presenta, jugoso y sabroso como pocos, le encuentro una textura entre bizcocho y flan que me encanta. Estoy segura que es una delicia.
    Un beso.

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  3. Un postre maravilloso, con una historia familiar encantadora. Hay que mantener las buena costumbres y la cultura gastronómica de antaño, un beset Marina

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  4. Sí que tiene una pinta tremenda. Tengo que agradecer a tu padre que haya abierto la caja de los buenos recuerdos para que te hayas lanzado a preparar este maravilloso postre que me recuerda en textura y parte de los ingredientes a otros postres como la quesada o los pasteles de Belén, pero seguro que tiene su punto particular que lo hace especial. Te aseguro que ya tengo la receta a buen recaudo y que lo prepararé pronto porque tiene que estar buenísimo.

    ¡Besos mil!

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  5. Hola Marina!
    Me encantan las recetas caseras que son distintas de lo que estamos acostumbrados. Éstas no deben perderse.
    Tiene que tener un punto interesante por la combinación de los ingredientes.
    Me gusta la historia que tiene detrás.
    Te ha quedado genial!
    Un bico !

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  6. Me ha encantado tu post, yo soy mayor que tú, al menos en años, y tengo vivencias muy parecidas a las que cuentas. Después de haber dado tumbos (o no tantos) viviendo por varios continentes (motivos de trabajo) al final he acabado instalándome en un pequeño pueblo castellano donde las raices y los afectos es lo que priman en mi vida. Tu postre es realmente maravilloso y me recuerda a uno que hacía mi madre, solo que en lugar de maizena ella le ponía sémola fina,lo demás si no igual muy, muy parecido. Tu receta me ha traído recuerdos maravillosos y tus palabras emociones encontradas. Millones de besos.

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  7. Marina, siempre me gusta conocer recetas nuevas, de dulces que ni siquiera conocía de nombre, me parece que además de ser un dulce precioso y algo rústico debe ser una maravilla esa mezcla con harina de maíz, que por lo general me encanta en los postres o dulces.
    Te ha quedado de pastelería (francesa, of course) de lujo.
    Muy bonitas las imágenes.
    Besazos

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  8. Hola Marina, un postre con historia, ¡qué bonito! y qué bueno tiene que ser. Yo no lo conocía y me da que es una verdadera delicia, gracias por enseñarnos cosas tan ricas. LA harina de maíz la tengo que usar más veces, esta es una buena oportunidad, petonets!

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  9. Hola Marina,
    Qué bonito homenaje!! No nada como recordar los sabores de la infancia, en este caso el de tu padre. Seguro que la consistencia va en la harina. Aveces las harinas cambia según el país. Aunque bueno.. te digo esto pero no tengo mucha idea en repostería como la tienes tu jeje.

    Un beso y me llevo un trozo que se me ha antojado ;)

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  10. Ma Belle, tu padre no tiene una hija contigo, tiene un tesoro, no solo intentas contentarlo, sino que encima das en el clavo a la primera, ¡pero qué grandes eres!
    Tu historia es preciosa, de esas que ponen los pelillos de punta y hacen soltar las lagrimillas, porque ¿Quién no tiene recuerdos entrañables unidos a la comida?
    Me ha encantado conocer este pastel, cuando me lo enseñabas el otro día se me hizo la boca agua, pero hoy ¡hija mía! me dejas totalmente enamorada, con tu buen hacer repostero y tu sensibilidad.
    Besitos preciosa, espero que sigas siendo siempre tan tú.

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  11. Hola Marina. Al ver tu pastel en face, ya me han dado muchas ganas de visitarte, pero mucho más me gustaría probarlo. Sí que parece un flan pâtissier, pero como no he probado tu receta y dices que está muy rico, estoy segura de que me encantaría si lo tomara.
    Has dado una gran alegría a tu padre y a lo mejor te sorprende con la receta de la abuela. Ya nos contarás.
    Bonitos recuerdos que recordarás con cariño.
    Besosl

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  12. Me ha encantado lo que nos cuentas de tu abuela, y de los bellos recuerdos que guarda tu padre, seguro que encuentra su receta.
    De todas formas, esta que has compartido con nosotros me da la sensación de que tiene que ser un bocadito delicioso, nada más verla, y sobre todo el corte tan bueno que tiene, me ha recordado a la quesada típica de Santander, pero no se parece en nada por los ingredientes que lleva.
    Siempre me dejas con ganas de probar lo que haces.
    Cariños.
    kasioles

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  13. No se cómo será la receta que esperas que te proporcione tu padre, porque a mí me ha fascinado ésta. Yo veo un apetitoso dulce, inmejorable y con un color espectacular. Vaya que sí!!! No quiero perderme la próxima. Besitos.

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  14. Hola Marina ya estoy por aquí como te dije este medio día.
    Hay que ver que postres tan ricos hacían ya las abuelas con cuatro ingredientes, este por ejemplo, con apariencia a un bizcocho, pero con ese agua de azahar y el ron ya me enamora esta receta tengo que probarla si o si.
    Que feliz habrás hecho a tu padre con esta receta.
    Un besito y buenas noches

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  15. Hola Marina, pues yo cuando era pequeña e iba de vacaciones a León, como veraneábamos en un pueblecito, siempre pasaban los tenderos. Que si el pescadero, el panadero, el frutero... escuchabas el sonido del claxon, que duraba como dos minutos, y salías 'pitando' a buscar lo necesario. También recuerdo haber ido a buscar la leche recién ordeñada, una maravilla.
    Imagino lo contento que se pondría tu padre. Primero recordando viejos tiempos, y luego que le obsequiarás con este postre que aunque no sea el original seguro que quedó delicioso, y sobre todo con el cariño que le elaboraste, eso no tiene precio.
    un achuchón.
    Sil
    Thermomixil lostelaresdesil

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  16. Hola Marina. Leyendo tu relato me has hecho recordar tiempos de mi niñez. Y es que en el pueblo de mi padre, pueblo pequeño, donde íbamos a pasar los veranos, no existían tiendas donde se vendieran alimentos perecederos así que cuando llegaban los vendedores ambulantes los anunciaba el alguacil pasando por el pueblo con su trompeta y gritando a viva voz¡niñas, el pescatero!. De lo demás no hacía falta ya que panaderías, frutas y verduras no faltaban porque cada vecino tenía su campo para cultivar.
    Estas recetas que vienen de antiguo no hay que perderlas, seguro que tu padre habrá disfrutado cuando probó la que hiciste aunque por lo que dices aún guarda el recuerdo de la original y te comentó las diferencias. Eso no se olvida por mucho tiempo que pase.
    Este postre tiene que estar sensacional Me ha gustado mucho y aunque no lo he probado la boca se me ha hecho agua al ver el corte. Exquisito.
    Una pregunta. La harina de maíz que utilizas ¿es la maicena?
    Un abrazo.

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  17. ¡¡Hola Marina!! ¡¡Pero qué bella historia!! Bueno, a mi me encanta que me cuenten cosas de antes, de cómo era la vida entonces, las costumbres...al igual que me encanta leerlas, también me gusta que me las cuenten, y me parecía que la contabas en vez de estar leyendo la entrada de un blog de cocina. Y la receta, claro está, no la conocía, pero como imaginas, me ha encantado, con esa textura tipo flan y ese aspecto azucarado de la superficie. ¡¡Qué delicia!!
    Y bueno, no será exactamente igual que la que comía tu padre, creo que, a veces, el sabor va unido a los recuerdos y nos puede más esos recuerdos que el sabor exacto. Muchas veces recordamos las cosas como que eran más grandes, más buenas, más bonitas...así que si no era exactamente igual en sabor, sí muy parecido y has trasportado a tu padre por un momento al recuerdo de la casa de su infancia, a la compañía de sus padres, hermanos...no creo que haya nada tan bonito, recrear un sabor que te recuerda a tantas y tantas cosas. Besitos.

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  18. Hola Marina. Muchas gracias por tu aclaración respecto a mi pregunta sobre la harina. La miraré y ya te contaré jj.
    Buen fin de semana.
    Un abrazo.

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