Definitivamente ya llegó el otoño y con un tiempo apropiado a la estación aunque casi de invierno diría yo... Por aquí no hay término medio, pasamos de los pantalones cortos a la bufanda en un día! En fin, yo con este tiempo soy feliz y espero que el agua que esta cayendo traiga consigo unas setitas ricas. De momento me tendré que conformar con las que tenga en el super. Porque hoy vengo con una receta muy especial y me vais a perdonar pero esta vez he actuado de pinche jaja! La cocinera ha sido mi madre y yo por fin he podido aprender como hacía su buenísima receta de champis a la griega. A ella se la enseñaron así en el cole, ya sabéis que antes impartían esta asignatura entre las mates y lengua (todo un lujo!!) y bueno no sé si será la auténtica receta de champiñones a la griega pero a mi me encanta y la quería compartir con vosotros, ya me decís qué os parece...
Para 4 personas
500 g de champiñones
El zumo de 2 limones
1 cebolla
3 cucharadas de harina
2 cucharadas de tomate concentrado
1/2 vaso de vino blanco
Sal y pimienta
Lavamos y cortamos los champiñones. Los rociamos con el zumo de limón.
Ponemos a hervir 2 litros de agua con sal en una cacerola lo bastante grande para que entren los champiñones, luego van a reducir muchísimo pero al principio tienen que tener su sitio... En cuanto hierva metemos los champiñones y contamos 6 min a partir del momento que vuelva a hervir. Vamos quitando la espuma que pueda salir y una vez que estén listos escurrimos los champis sin tirar el agua de cocción.
Mientras tanto, cortamos la cebolla en juliana. En una sartén con un poco de aceite la pochamos a fuego medio lento, no tiene que dorar mucho.
En la cacerola donde hemos cocido los champiñones, metemos la cebolla y le añadimos una a una las 3 cucharadas de harina para hacer un "roux". El aceite que contiene la cebolla va a hacer que obtengamos una pasta.
Después añadimos un cazo de caldo (agua de cocción) para diluir esta pasta, seguimos añadiendo cazos uno por uno hasta obtener un resultado untuoso. Añadimos entonces el vino blanco y las 2 cucharadas de tomate concentrado, mezclamos bien y rectificamos de sal y pimienta. Luego, también depende de vuestro gusto, podéis añadir más caldo si os gusta una salsa más liquida, o menos...
Vertemos los champiñones y tapamos durante 5 min a fuego lento, que haga chup chup para que se repartan bien los sabores. Se podría también añadir unas hierbas aromáticas.
Estos champiñones se suelen comer fríos pero a nosotros nos encanta comerlos calientes, acompañan de maravilla a una carne blanca como un buen secreto como podéis ver, cómo me puse jeje! Se me hace la boca agua solo de recordarlo :)
Bon appétit!!












