Es difícil hacerse un hueco en la blogosfera, yo aún estoy luchando para sobrevivir jaja! Pero poco a poco vas conociendo gente y formando una "familia bloguera" que eso el lo más bonito por tener un blog. Vas aprendiendo trucos de algunos, recetas insospechables de otros y hasta vas conociendo poco a poco los gustos de cada uno. Por eso, esta semana, dedico esta receta a mi queridísima Concha porque sé que le encaaaaantan los Portobellos ;). Es una receta antigua, una de esas que mi madre aprendió en la escuela. En la original, se usan champiñones blancos pero he querido tunear un poco la versión anterior. También he sustituido la bechamel por la salsa Mornay, la que usó Concha en su receta de Coliflor y setas con salsa Mornay y quedó la cosa deliciosa! Si algunos aún no conocen el champiñón Portobello, es una variedad quizás más suave y algo dulce pero sobretodo de carne más tersa que el champiñón blanco y es un vicio de lo rico que está. Esta también delicioso en ensaladas, crudo. Y ya que os tengo convencidos con estas explicaciones, vamos con la receta!
Para 4/5 tartaletas
1 masa quebrada del comercio
Guarnición
250 g de Portobellos
1 nuez de mantequilla
Unas gotitas de limón
Sal y pimienta
Salsa Mornay
30 g de mantequilla
30 g de harina
2 vasos de leche
Sal y pimienta
100 g de queso rallado
Precalentamos el horno a 180º. Sacamos la masa de la nevera unos minutos antes para poder manipularla mejor. Rellenamos nuestros moldes untados de mantequilla con discos de masa.
Picamos con un tenedor y si podemos, metemos garbanzos o judías secos en las tartaletas para evitar que se suba la masa. Dejamos en el horno unos 20 minutos. Intentamos que no se enfríen mucho. Podemos dejarlas en el horno entreabierto.
Mientras vamos preparando la guarnición: lavamos los champiñones y los secamos. Los cortamos en láminas.
En un cazo, los freímos con la nuez de mantequilla y las gotitas de limón unos minutos hasta que veamos que esten hechos. Salpimentamos y los escurrimos. Reservamos.
Ahora nos liamos con la salsa Mornay. Hacemos una bechamel: en el mismo cazo que hemos usado para hacer los champis, a fuego medio, metemos la mantequilla y dejamos que se derrita, no dejamos de remover, tiene que dorarse un poco. Añadimos la harina y mezclamos bien hasta obtener una pasta. Echamos la leche fría de golpe sin dejar de remover para evitar los grumos. Bajamos un poco el fuego y seguimos removiendo hasta que espese la mezcla. Fuera del fuego, añadimos el queso rallado y mezclamos hasta que este derretido del todo y salpimentamos . Concha lo explica muy bien en su receta (mejor que yo seguro jeje! Y ella usó queso curado, yo usé emmental, usad el que más os guste ;) ). Añadimos los Portobellos a la salsa Mornay.
Rellenamos nuestras tartaletas con la mezcla Portobello-Mornay y las volvemos a meter en el horno a 180º durante 5 min. Y a comeeeer!
Este día, solo tenía masa de hojaldre y me salte el paso de hornear las tartaletas antes de rellenar y salieron iguales de ricas ;). Eso sí, de este modo las deje bastante más en el horno.
Bon appétit!!


















