Otra deliciosa receta de
galletas, para saborearlas con un buen chocolate calentito o una infusión al
lado de la chimenea. Con este tiempo que nos viene encima, es el mejor remedio
que he encontrado para que nos sea más llevadero. Son unas galletas que se pueden
encontrar en el comercio en Francia, la verdad que por aquí no las he visto
pero son estas tipo pastitas para el té, son riquísimas.
Para 20 galletas
225 g de harina
190 g de mantequilla blanda
75 g de azúcar glas
1 clara de huevo
1 cucharadilla de extracto
de vainilla
1 pizca de escamas de sal
100 g de chocolate con leche
Precalentamos el horno a 180º.
Mezclamos la mantequilla con el
azúcar glas tamizado.
Añadimos entonces la clara de
huevo y el extracto de vainilla, mezclamos bien. Incorporamos la harina. La
masa es firme y pegajosa, es normal.
Metemos la masa en una manga
pastelera con una boquilla. Aconsejo que todos los ingredientes estén a temperatura
ambiente, si no, puede que no salga bien
la masa a la hora de hacer las galletas (como me ha pasado a mí esta vez, he
tenido que esperar un poco). También se puede usar una pistola de repostería.
Ponemos una hoja de papel de
horno en una bandeja y hacemos nuestras galletas, dejamos un poco de espacio
entre cada una y metemos al horno durante 15 min. Estarán un poco blandas al
sacarlas del horno pero luego se endurecen.
Cuando estén frías, derretimos el
chocolate con leche y metemos dentro
cada galleta hasta la mitad, las disponemos en una hoja de
papel de horno para que se sequen. También se pueden dejar tal cual, estarán
ricas igualmente.
